InicioCasos sin resolvervs HollywoodViaje en el tiempoArsenalSi vivieran hoyOrígenesProbar la app
¿Quién metió a Bella en el olmo? El misterio de guerra que sigue persiguiendo a Inglaterra
16 mar 2026Casos sin resolver6 min de lectura

¿Quién metió a Bella en el olmo? El misterio de guerra que sigue persiguiendo a Inglaterra

En 1943, cuatro chicos encontraron el esqueleto de una mujer en el interior de un árbol hueco. Ochenta años después, seguimos sin saber quién era, pero las pintadas no cesan.

El 18 de abril de 1943, cuatro adolescentes estaban haciendo algo que no debían. Robert Hart, Thomas Willetts, Bob Farmer y Fred Payne furtiveaban en Hagley Wood, parte de la finca privada de lord Cobham en Worcestershire, Inglaterra. La guerra arrasaba Europa, pero en el campo inglés los chicos seguían buscando nidos de pájaros y caza menor.

Bob Farmer divisó un gran olmo común —un árbol añoso y retorcido con el tronco hueco— y decidió treparlo con la esperanza de encontrar huevos. Al asomarse a la oscura cavidad del tronco, vio algo pálido que le miraba desde abajo.

Una calavera humana. Con mechones de pelo todavía adheridos. Y dientes.

Al principio, Farmer se convenció de que era el cráneo de un animal. Los chicos, sabiendo que estaban en proppiedad privada, acordaron guardar silencio. Pero Thomas Willetts, el mayor, no pudo dormir esa noche. La imagen de aquellas cuencas vacías lo atormentaba. A la mañana siguiente, se lo contó todo a sus padres.

Lo que guardaba el árbol

Cuando llegó la policía, encontró mucho más que una calavera. Encajado en las profundidades del tronco hueco había un esqueleto casi completo — el de una mujer, según determinó el examen forense. Llevaba los restos de algo de ropa. Un anillo de boda de oro rodeaba uno de sus dedos huesudos. Un solo zapato permanecía en su pie.

Pero el detalle más perturbador era el trozo de tafetán introducido a la fuerza en su boca. Y una de sus manos había sido amputada y enterrada a cierta distancia del árbol.

El doctor James Webster, patólogo del Ministerio del Interior, determinó que la mujer llevaba muerta al menos 18 meses, lo que situaba su muerte a finales de 1941 o antes. Había sido asfixiada: el tafetán empujado por su garganta mientras aún vivía. Más escalofriante aún: Webster concluyó que el cuerpo debía de haber sido introducido en el árbol todavía caliente, antes de que apareciese el rigor mortis. Una vez rígido, el cadáver simplemente no habría cabido por la estrecha abertura.

Alguien había matado a esa mujer y luego metido su cuerpo en un árbol de inmediato, como quien esconde un secreto vergonzoso.

El nombre que nadie conocía

La investigación chocó con un muro desde el primer momento. La Gran Bretaña en guerra era caótica — las personas desaparecían constantemente, los registros estaban dispersos o destruidos, y los recursos estaban al límite combatiendo a Hitler. La policía cruzó las denuncias de personas desaparecidas en toda la región, pero nadie coincidía con la mujer del árbol.

Tenía aproximadamente 35 años. Alrededor de un metro cincuenta. Pelo castaño. Dientes irregulares que sugerían que había recibido algún tratamiento dental. La policía contactó con dentistas de toda la zona de las Midlands con la esperanza de que el patrón dental tan característico pudiese despertar algún recuerdo. Nada.

Luego, en 1944, apareció la pintada.

«¿Quién metió a Luebella en el olmo?» Las palabras fueron pintadas en una pared de Haden Hill Road en Old Hill. Poco después apareció otro mensaje en Birmingham: «¿Quién metió a Bella en el olmo, Hagley Wood?»

Las inscripciones estaban muy altas en las paredes — demasiado altas para que las alcanzase un niño. Alguien sabía algo. Alguien estaba burlándose de la policía. O confesando.

Las pintadas le dieron un nombre a la mujer desconocida: Bella.

Teorías: ¿espía, bruja o mujer sin suerte?

A lo largo de las décadas, investigadores y aficionados al misterio han propuesto numerosas teorías sobre la identidad de Bella. Ninguna ha sido probada jamás.

La teoría de la espía nazi: A principios de la década de 2000, unos investigadores descubrieron que Josef Jakobs, un agente del Abwehr alemán y el último hombre ejecutado en la Torre de Londres, llevaba encima una fotografía de una mujer llamada Clara Bauerle. Jakobs aseguraba que era una cantante alemana de cabaret que estaba siendo entrenada como espía para ser enviada a Inglaterra. ¿Podría haber sido Bella una agente alemana cuya tapadera fue descubierta? La teoría se derrumbó cuando los registros demostraron que Clara Bauerle murió en Berlín en diciembre de 1942 — y los testigos la describían como una mujer de casi un metro ochenta, un palmo más alta de lo que indicaba el esqueleto de Bella.

La teoría de la brujería: En 1945, la destacada antropóloga Margaret Murray propuso que Bella fue asesinada en un ritual ocultista. La mano amputada, argumentaba, era coherente con la creación de una «Mano de Gloria» — un siniestro talismán usado en magia negra. El propio olmo tenía asociaciones siniestras en el folclore popular. La teoría cobró fuerza cuando se produjo otro asesinato de carácter ritualístico cerca de allí — el de Charles Walton en Lower Quinton, encontrado clavado al suelo con una horca en lo que parecía un crimen relacionado con la brujería. ¿Estaban operando fuerzas oscuras en las Midlands durante la guerra?

La teoría de la mujer ebria: En 1953, una mujer llamada Una Mossop se presentó con una historia perturbadora. Afirmaba que su exmarido Jack había confesado a familiares que él y un amigo holandés llamado Van Raalte habían estado bebiendo en un pub con una mujer que se desmayó ebria. Decidieron «darle una lección» metiéndola en un árbol hueco, convencidos de que despertaría asustada y sobria. Pero nunca despertó. Jack Mossop pasó sus últimos años en un sanatorio mental, atormentado por pesadillas en las que una mujer lo miraba desde el interior de un árbol. Murió antes de que se descubriese el cuerpo de Bella. Pero Una esperó una década tras su muerte para contar esta historia — ¿por qué?

La teoría de la prostituta: En 1944, una trabajadora sexual de Birmingham dijo a la policía que otra mujer llamada Bella, que ejercía en la zona de Hagley Road, había desaparecido unos tres años antes. Esto encajaría perfectamente con la cronología. ¿Fue Bella simplemente una mujer a quien su peligrosa profesión alcanzó finalmente?

Las pintadas que no cesan

El caso cayó en el olvido. El esqueleto acabó en el «museo negro» de la Policía Municipal de Birmingham — su colección de artefactos criminales — antes de desaparecer en algún momento de finales de los años sesenta o principios de los setenta. Las pruebas, los huesos, el anillo, el zapato — todo perdido.

Pero las pintadas no cesaron jamás.

Desde al menos los años setenta, alguien ha pintado periódicamente variaciones de «¿Quién metió a Bella en el olmo?» en el Obelisco de Hagley, un monumento de piedra cerca del lugar donde fue hallado el cuerpo. En 1999 apareció una nueva versión: «¿Quién metió a Bella en el árbol bruja?» — subrayando el ángulo sobrenatural. En 2020, alguien modificó la pintada de nuevo, cambiando «quién» por «de ella».

¿Es la misma persona? ¿Un imitador? ¿Varias personas que saben algo? ¿O se ha convertido Bella en un cuento de fantasmas, con su misterio perpetuado por cada nueva generación?

La búsqueda continúa

En mayo de 2023, la BBC lanzó un llamamiento para localizar los restos de Bella, con la esperanza de que el análisis moderno de ADN pudiera identificarla definitivamente. El pódcast «The Body in the Tree» renovó el interés del público por el caso. Investigadores de la Liverpool John Moores University crearon una reconstrucción facial forense a partir de fotografías del cráneo, dándole por fin un rostro a Bella — mejillas redondeadas, expresión serena, la hija de alguien, quizás la esposa de alguien.

Ochenta años después de que cuatro chicos tropezasen con sus restos, Bella sigue siendo una desconocida. No sabemos su verdadero nombre. No sabemos quién la mató. No sabemos por qué alguien metió su cuerpo en un árbol hueco en el campo inglés mientras el mundo estaba en guerra.

Solo tenemos una pregunta, pintada en paredes y monumentos, sin respuesta a lo largo de las décadas:

¿Quién metió a Bella en el olmo?


El caso de Bella en el Wych Elm sigue oficialmente sin resolver. Si dispone de información, contacte con la policía de West Mercia.

¿Quieres interrogar a los sospechosos?

Habla con personajes históricos y descubre la verdad detrás de los grandes misterios de la historia.

Empezar la investigación

No te pierdas ningún misterio

Recibe nuevas investigaciones en tu correo

Análisis semanales en profundidad sobre casos sin resolver, Hollywood vs. la historia y civilizaciones antiguas. Sin spam. Cancela cuando quieras.